Día 1 · Primera hidratación
Colocá yerba mate usada hasta aproximadamente tres cuartas partes del interior. Mantenela siempre por debajo de la virola.

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Proceso gradual de tres días para hidratar la calabaza, retirar fibras naturales superficiales y preparar el mate para su primer uso.
Seguí cada etapa y acompañá el proceso durante las primeras 72 horas.
Colocá yerba mate usada hasta aproximadamente tres cuartas partes del interior. Mantenela siempre por debajo de la virola.
Retirá toda la yerba con una cuchara o una bombilla con pala. Luego raspá suavemente las paredes internas para desprender el hollejo y las fibras naturales que se hayan ablandado.
Retirá la yerba del día anterior y realizá nuevamente una limpieza suave. Completá el último ciclo colocando yerba usada y dejándola reposar durante otras 24 horas.
Cumplidas las 72 horas, vaciá el mate, limpiá suavemente el interior y absorbé el exceso de humedad con papel de cocina.
El interior puede adquirir tonalidades verdes profundas, marrones oscuras o negras. Antes de utilizarlo, comprobá que se encuentre seco, sin olor desagradable y sin una cantidad excesiva de fibras sueltas.
Proceso de tres días: acondicionamiento inicial de la madera y dos ciclos de 24 horas con yerba mate usada.
Prepará una pequeña cantidad de manteca, grasa o aceite de calidad. Distribuí una capa fina y uniforme sobre toda la superficie interior del mate, incluyendo las paredes y el fondo.
Una vez retirado todo el excedente del acondicionamiento, colocá yerba usada y húmeda hasta aproximadamente tres cuartas partes del interior. Mantenela siempre por debajo de la virola.
Retirá toda la yerba utilizando una cuchara o una bombilla con pala. Limpiá suavemente el interior y realizá un segundo ciclo con yerba usada durante otras 24 horas.
Cumplidas las 72 horas, vaciá el mate con una cuchara o bombilla con pala. Limpiá suavemente el interior, absorbé la humedad y dejalo ventilar con la abertura hacia arriba o ligeramente inclinada.
El interior del algarrobo puede adquirir tonalidades marrón muy oscuro o negras. Además del color, debe encontrarse seco, sin exceso de materia grasa, sin residuos de yerba y sin olor rancio o desagradable.
La correcta limpieza y, especialmente, el secado ayudan a conservar el mate y prevenir la aparición de humedad.
Limpieza después de cada usoNo dejes yerba húmeda acumulada. Como límite preventivo, evitá superar las 48 horas.
En mates de calabaza o madera, utilizá agua caliente y una limpieza suave. Evitá productos perfumados o detergentes que puedan ser absorbidos por el material.
Podés colocar papel absorbente durante aproximadamente una hora. Después retiralo para que el interior continúe ventilándose.
Dejalo secar con la abertura hacia arriba o inclinado. No lo guardes húmedo, tapado ni apoyado de manera que impida la circulación de aire.
Preferí un ambiente seco y ventilado. Evitá hornos, estufas y exposiciones prolongadas al sol directo.
Los mates de metal, vidrio o cerámica no requieren este proceso de curado. Su limpieza y secado siguen instrucciones diferentes.
Vacialo, realizá una limpieza profunda con agua caliente, raspá suavemente si existen residuos, secá por completo y revisá olor, textura y manchas. Si el problema persiste, no lo uses hasta recibir asesoramiento.
Respuestas rápidas para reconocer cambios normales y actuar ante inconvenientes.
El cambio de color es una señal orientativa, pero no la única. El interior debe estar seco antes de usarlo, sin olor desagradable, sin exceso de fibras sueltas y, en el algarrobo, sin residuo graso.
Sí. La calabaza puede adquirir tonos verdes profundos o negros. El algarrobo suele tender a marrón muy oscuro o negro. Una coloración uniforme sin olor ni textura extraña suele formar parte del proceso.
No necesariamente. El mate cambia de color con la yerba y la humedad. El moho suele acompañarse de olor desagradable, superficie algodonosa, puntos blancos o verdosos y humedad persistente.
La versión final de Mates Shop recomendará secado ventilado y sin calor intenso. La exposición directa y prolongada puede resecar materiales naturales y favorecer rajaduras.
Dejar un margen ayuda a evitar que la humedad permanezca en contacto constante con la unión superior y permite manipular la yerba con mayor limpieza.
No requiere curado con yerba. Debe higienizarse de acuerdo con su material y secarse correctamente antes de usarlo.